Abstract:
La presente investigación analiza el impacto de la rehabilitación psicosocial en personas con enfermedad mental, particularmente en relación con la judicialización de conductas derivadas de su condición clínica. Las personas con trastornos mentales suelen enfrentar dificultades significativas en los ámbitos familiar, educativo, laboral y comunitario, lo que incrementa su vulnerabilidad en contextos sociales poco inclusivos y favorece procesos de criminalización injustificada. Esta situación pone en evidencia las deficiencias estructurales de los sistemas de salud y justicia para responder de manera adecuada y humanitaria a las necesidades de esta población.
Mediante una revisión bibliográfica, se evidencia que la rehabilitación psicosocial constituye una estrategia fundamental para la prevención, la recuperación integral y la reducción de la judicialización. Este enfoque promueve la autonomía, la inclusión social y el fortalecimiento de habilidades funcionales, así como el acceso a redes de apoyo comunitarias. Los hallazgos resaltan la urgencia de implementar políticas públicas integrales orientadas a la atención digna, el respeto a los derechos humanos y la articulación efectiva entre los sistemas de salud y justicia.
Description:
This research analyzes the impact of psychosocial rehabilitation on individuals with mental illness, particularly regarding the judicialization of behaviors derived from their clinical condition. People with mental disorders often experience significant difficulties in family, educational, occupational, and community settings, increasing their vulnerability in non-inclusive social environments and exposing them to unjust criminalization. This situation reveals structural deficiencies within health and justice systems in addressing the real needs of this population in a comprehensive and humane manner.
Through a bibliographic review, the findings indicate that psychosocial rehabilitation is a key strategy for prevention, comprehensive recovery, and the reduction of judicialization. This approach promotes autonomy, social inclusion, the development of functional skills, and access to community support networks. The results highlight the urgent need for integrated public policies that ensure dignified care, respect for human rights, and effective coordination between health and justice systems.